Mostrando entradas con la etiqueta LITERATURA NORTEMARICANA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta LITERATURA NORTEMARICANA. Mostrar todas las entradas

lunes, 29 de junio de 2020

MISERY - STEPHEN KING

  

    Título original: Misery, 1987
       
     Tapa blanda: 400 páginas

     Edición: Debolsillo

     Traducción: Luis Murillo Fort

      ISBN: 978-8466345255

      Precio: 10,40 €  (ebook 7,59 €)

      Puntuación: 10/10






   Este libro lo he leído para cumplir la primera premisa "Libro favorito de otro participante del reto" del #Bingo-Reto organizado por la biblioteca de mi pueblo (para ver la información sobre los retos que voy a intentar cumplir pinchar en la página RETOS 2020).


   Así que mi amiga bibliotecaria me sugirió/obligó 😜 a leerme el libro recomendado por ella Misery de su admirado Stephen King. Y se lo tengo que agradecer, porque me ha encantado.


   Paul Sheldon, escritor de éxito, autor de la aclamada saga de Misery acaba de terminar su nueva obra con una temática totalmente distinta a lo que venía escribiendo, una obra a la altura de lo que la crítica considera literatura de verdad. Y es que Paul no considera que sus libros sobre Misery sean buenos, sino sólo obras para poder ganar dinero. Ha llegado a odiar al que es su personaje más conocido, por lo que para librarse de él, en la última entrega de la saga decide que Misery muera.


   Como escritor, Paul tiene sus supersticiones, por lo que siempre termina de escribir sus novelas en la misma habitación del mismo hotel, por lo que una vez concluida decide regresa por carretera hasta Nueva York, donde reside habitualmente. Lo que el escritor no sabe es que se avecina un temporal de nieve, lo que provocará que tenga un accidente y quede muy mal herido.


   Cuando Paul despierta, se encuentra en cama en una habitación desconocida sufriendo terribles dolores. Aquí entra en escena Annie Wilkes, enfermera retirada, fan número uno del escritor y su salvadora. Annie le relata su rescate y le informa de que están aislados por la nieve, pero que ella lo va a cuidar de la mejor manera posible.


   Y así dará comienzo la peor pesadilla de Paul Sheldon, ya que Annie no es la mujer afable, alegre y servicial que en un primer momento aparentaba ser, sino un ser desquiciado, peligroso y violento, al que cualquier tipo de afrenta o discordancia le lleva a cometer actos despiadados y crueles. Además, en sus planes no entra perder la oportunidad de tener para ella sola al creador de su adorada Misery.






   Rápidamente el escritor será consciente de que Annie nunca dirá que está vivo, y esa habitación se convertirá en su celda. Su cuerpo dolorido y su mente torturada, junto con la adicción al Novril que astutamente le ha provocado Annie, le hacen estar totalmente a su merced.


   Leer a King para mí es volver a mi adolescencia, cuando la lectura de varios de sus libros hicieron que me enamorase de la literatura y los libros. Por eso siempre disfruto con sus libros. Son como volver al hogar. Aunque como en este caso éste esté habitado por una loca sádica y torturadora.

   "Aquélla no era una alacena, era un maldito supermercado. Allí había un cierto simbolismo. Las hileras de alimentos sugerían la tenebrosa línea fronteriza entre el Estado Soberano de la Realidad y la República Popular de la Paranoia."




   El ambiente asfixiante y opresivo creado por King es alucinante. Los pensamientos del escritor están muy bien escritos y consiguen que sientas la ansiedad y el miedo que durante toda la narración éste padece. Como, poco a poco, Annie consigue llevarlo al extremo hasta caer en la locura, su propia locura que le inyecta a la fuerza para poder mantenerlo a su merced.



   "Sobre la pila habia grandes ventanas que dejarían entrar mucha luz hasta en días nublados. Debía haber sido una cocina alegre; pero no lo era. El cubo de la basura estaba desbordado y emitía el aroma cálido de los alimentos en descomposición. Aquello no era lo único que estaba mal ni el peor de los olores. Había otro que parecía existir sobre todo en su mente, pero que no por ello dejaba de ser real. Era perfume de Wilkes, el olor psíquico de la obsesión."



  Si a King no le dan nunca el Nobel de literatura por ser un autor comercial, eso demuestra lo equivocados que están lo que piensan así y seguramente no habrán leído nada escrito por él, porque si sólo leyeran este libro y la maestria literaria que desborda de sus páginas cambiarían de opinión seguro. ¿Porque escribo esto?, porque en el fondo esta historia va del sentimiento que tiene el protagonista de no ser un escritor de verdad por escribir libros que venden mucho, y es que Paul Sheldon es un reflejo de su propio creador.


   "Entonces, ¿qué era la verdad?. La verdad era que el rechazo creciente a su trabajo, por parte de la crítica como "escritor popular", lo que suponía, según él, catalogarlo en un peldaño muy bajito por encima del escribidor, le había hecho daño. No concordaba con la imagen que tenía de sí mismo como Escritor Serio que se sacaba esos romances de mierda como subsidios para su (fanfarria de trompetas, por favor) ¡VERDADERO TRABAJO!"
 


   "Miró dudoso la hoja de papel en blanco.
    No seré capaz de escribir ahora, de todos modos. Eso lo estropeó.
    Pero, en el fondo, nunca nada había logrado estropearlo. Podía estropearse, eso lo sabía; pero, a pesar de la supuesta fragilidad del acto creativo, siempre había sido lo más fuerte, lo más perdurable."










   Aprovechando su reciente lectura he visto la película de 1990 dirigida por Rob Reiner y protagonizada por Kathy Bates en el papel de Annie, actuación que le valió el Oscar a mejor actriz, y por James Caan en el papel de Paul Sheldon. Siempre había escuchado lo buena que era esta película, y lo es, pero para mí el libro es mucho mejor, porque es mucho más crudo y aún más violento y el ambiente que consigue recrear sólo con palabras es mucho más espeluznante que el de la adaptación cinematográfica.





   ¿Podrá escapar Paul Sheldon de las garras de su desquiciada y psicótica fan número uno? Os invito a que lo descubráis leyendo esta obra maestra.



   "No quiero convertirme a mí mismo en un personaje de ficción. Escribir puede ser una forma de masturbación; pero que Dios me libre de convertirlo en un acto de autocanibalismo." 







                  STEPHEN KING


   Escritor estadounidense de novelas de terror, ficción sobrenatural, misterio, ciencia ficción y literatura fantástica. Sus libros han vendido más de 350 millones de copias y en su mayoría han sido adaptados al cine y a la televisión. Ha publicado 62 novelas (siete de ellas, bajo el seudónimo Richard Bachman) y siete libros de no ficción. Ha escrito, además, alrededor de doscientos relatos y novelas cortas, la mayoría de los cuales han sido recogidos en once colecciones.  




domingo, 11 de noviembre de 2018

APEGOS FEROCES - VIVIAN GORNICK



    Título original: Fierce Attschments: A Memoir, 1987     
       
     Tapa blanda: 200 páginas

     Edición: SEXTO PISO

     Traducción: Daniel Ramos Sánchez

      ISBN: 978-8416677399

      Precio: 18,90 € (ebook 11,39 €)

      Puntuación: 7/10




           
    Conocí la existencia de esta libro tras verlo recomendado por varios booktubers y blogeros. Todos ellos, sin excepción, valoraban estas memorias de una manera muy positiva, y después de haberlas leído he de decir que para mí ha sido una buena lectura.

   Tal como indica su título, este libro va sobre apegos, apegos feroces. Son feroces porque conocemos la vida de su autora centrada en la relación con su madre, y todos sabemos que los sentimientos que nos unen a nuestra madre son especiales, primarios, lo que convierte todo lo que pueda acontecernos con ella en algo que marca nuestra existencia. La autora no es una excepción y yo tampoco. De hecho, he visto reflejada mi relación con mi madre en algunos momentos de la historia. Creo que cualquier persona que lo lea, sobre todo si es mujer, tendrá las mismas sensaciones.

 
   Mientras la autora y su madre van paseando por las calles de la ciudad de Nueva York, escuchamos anécdotas de sus vidas, vemos cómo es su relación y por qué es así, somos testigos de sus desgracias, porque alegrías hay pocas, y nos impregnamos de la vida en la Gran Manzana. 




   "La gente y sus enseres parecían evaporarse de un apartamento y otros ocupaban sin más su espacio. Qué pronto capté la naturaleza circunstancial de la mayoría de los apegos."

   Estas dos mujeres son luchadoras, independientes pero a la vez sensibles, que tienen muchos puntos en común pero a las que les ha tocado vivir momentos difíciles y con formas de ver la vida muy diferentes por el simple hecho de que el momento en que les ha tocado vivir a cada una es muy diferente.

   "Lo único que odia es el presente; en cuanto el presente se hace pasado, comienza a amarlo inmediatemente."

  "No es lo que lleva puesto, comentaba una vecina, es cómo lo lleva. No es lo que dice, sino cómo lo dice. No es la cara que pone, es la cara que tiene. ¿Entiendes a lo que me refiero?."
 

   Su madre, una emigrante rusa judía, cuya juventud transcurrió en el primer cuarto del siglo XX. Una mujer educada para casarse, cuidar de su casa y de sus hijos. Vida que llevó haciendo alarde del profundo amor que sentía por su marido. Y que a la muerte de éste mantuvo a su familia poniéndose a trabajar y que penó durante el resto de su vida su ausencia y la soledad en la que había quedado. porque para esta mujer el amor era lo más importante.


   "Si mi madre no era capaz de identificar en otra mujer reacciones a un marido o a un amante que duplicasen las suyas, no lo consideraba amor. Y el amor, decía, lo era todo. La vida de una mujer estaba determinada por el amor."

   "Si ella trabajara, él no tendría que encerrarla en casa. No estaría mal de la cabeza y podría mandar al marido al carajo. ¿No se te ha pasado por la cabeza sabelotodo?. Me he dado cuenta de que, cuando una mujer no puede mandar a un hombre al carajo, con frecuencia acaba loca."





  
    La autora, una mujer que estudió en la universidad, que se doctoró y desempeñó una profesión desde entonces, manteniéndose económicamente a sí misma. Llegó a casarse, pero después de un tiempo comprobó que no estaba hecha para ello y, rindiéndose a la evidencia, desde entonces continuó su camino sola, a excepción de aventuras esporádicas que siempre tenían fecha de caducidad.


    "Cuando después de licenciarme se enteró de que yo no era maestra, actuó como si la hubieran timado. En su mente una joven entraba por una puerta con un cartel que decía facultad y salía por otra con un cartel que decía maestra."

   "Habíamos sido iniciados, habíamos aprendido la diferencia entre las ideas que se ocultaban y las que se expresaban. Esto nos convirtió en unos subversivos dentro de nuestros propios hogares."


   "Descubrí que me horrorizaba cocinar: no podía asimilar su valor social, le daba vueltas sin parar a por qué me tocaba a mí proporcionar aquel servicio que ambos requeríamos por igual y seguí siendo obstinadamente inepta durante mucho más tiempo del necesario."



   Por eso la madre, que no comprende el modo de vivir de su hija, siempre quiere imponerle su forma de ver el mundo, su manera de vivir y hacer las cosas. Pero la hija se resiste, y su vida transcurre en una sucesión de reproches, reconvenciones y lecciones. Con el tiempo su madre se vuelve más compresiva y aunque continúa expresando su desacuerdo con la vida que lleva su hija, lo hace más por costumbre que creyendo que vaya a tener efecto.





  Es una obra de corta extensión, que se lee bien y que tiene algunas frases memorables. Me ha gustado mucho el genio de estas dos mujeres y, aunque su manera de afrontar la vida es imperfecta lo que me gusta es que son muy auténticas.


   Para los amantes de Nueva York, que yo conozco a alguna por ahí 😜, es un libro que tiene altas probabilidades de ser una buena lectura. Para los interesados en el feminismo también será una lectura de provecho. Y para el resto de lectores, no se, pero seguro que si le dan una oportunidad podrán disfrutar de un buen rato de lectura.


   "-Toda una vida pasada- dice con voz queda. Mi dolor es tan gande que no me atrevo a sentirlo. -Exacto -digo sin énfasis-. No vivida. Solo pasada."




                                                                                                       VIVIAN GORNICK



           


   Periodista, escritora y activista feminista estadounidense.