Título original:
Instrumental. A Memoir of Madness, Medication and Music, 2014
Tapa dura: 288
páginas
Edición: Blackie
Books
Traducción: Ismael
Attrache
ISBN: 978-8416290437
Precio: 18,90 €
Puntuación: 8/10
Desde que en 2017 me encontrase con ese maravilloso universo que es booktube, no he parado de ver este libro de memorias por muchos canales y blogs, y siempre bien considerado. Y me picó la curiosidad. Así que un día paseando entre las estanterías de la biblioteca de mi pueblo me llevé la grata sorpresa de saber que estaba allí.
No creo que queden ya muchos aficionados a la lectura que no conozcan este libro y sepan más o menos de qué va, o que conozcan al autor, ya sea por su faceta de pianista o de fenómeno en twitter.
Estaba preparada para lo peor, a sufrir leyendo el relato, con pelos y señales, de los abusos sexuales que James Rhodes sufrió siendo tan solo un niño; pero he de darle las gracias al autor porque decidiera no incidir en tan penoso relato.
"La cuestión es la siguiente: en la vida de cualquier persona hay un pequeño número de momentos tipo princesa Diana. Cosas que pasan, que nunca se olvidan y que tienen un impacto significativo en tu vida."
Porque este libro va sobre lo difícil que es vivir con tan pesada carga. Las secuelas físicas y psicológicas, sobre todo de estas últimas, que la víctima de estos actos tan viles acarrean el resto de sus vidas tal cual si fuera una pesada losa.
Pero este libro también va de música, música clásica para ser más exactos. Del poder que tiene la música para curar el cuerpo y el alma, y para dar sentido a la vida de una persona que ha tocado fondo.
"Lo mejor de querer suicidarte es la energía que sientes después de decidirlo: como si te hubieran dado alas después de haber avanzado penosamente por arenas movedizas durante varios años. Además, la planificación necesaria es superdiverdita, como crear una lista de reproducción musical para alguien a quien quieres: hay que pensárselo mucho, te causa gran excitación cómo quedará y cómo reaccionarán, disfrutas del proceso de creación tanto como del producto final."
Y también va de esperanza, porque aunque ves como James es consciente de que siempre tendrá que vivir con su pasado, ha sido capaz de aprender a vivir con ello.
Me ha gustado mucho como James introduce cada capítulo, que lleva el nombre de una pieza musical elegida por él y que están entre sus favoritas, con una breve historia del compositor en cuestión. De una manera muy amena nos ilustra sobre sus vidas y obras, y pone en valor esta maravillosa música tan desconocida para la gran mayoría, en la que yo me incluyo, y sobre la que tenemos muchos prejuicios. Ojalá hubiese más personas como él, que se atreviesen a romper con los estereotipos y consiguieran hacer más accesible este arte para todos.
También me ha chocado mucho el lenguaje tan crudo y directo que utiliza el autor, sobre todo en las partes mas duras, para contarnos su historia. A veces me descolocaba y me pareció un tanto artificioso. Después he visto algunas entrevistas que le han hecho al autor y no se ha expresado así, supongo que en el libro pretendía captar la atencion del lector, aunque en mi caso como he dicho me ha echado un tanto para atrás en algunos momentos.
A excepción de esto, es un libro que me ha encantado y ha abierto mi mente en muchos aspectos, sobre todo musicales.
"La cuestión es la siguiente: en la vida de cualquier persona hay un pequeño número de momentos tipo princesa Diana. Cosas que pasan, que nunca se olvidan y que tienen un impacto significativo en tu vida."
Porque este libro va sobre lo difícil que es vivir con tan pesada carga. Las secuelas físicas y psicológicas, sobre todo de estas últimas, que la víctima de estos actos tan viles acarrean el resto de sus vidas tal cual si fuera una pesada losa.
Pero este libro también va de música, música clásica para ser más exactos. Del poder que tiene la música para curar el cuerpo y el alma, y para dar sentido a la vida de una persona que ha tocado fondo.
"Lo mejor de querer suicidarte es la energía que sientes después de decidirlo: como si te hubieran dado alas después de haber avanzado penosamente por arenas movedizas durante varios años. Además, la planificación necesaria es superdiverdita, como crear una lista de reproducción musical para alguien a quien quieres: hay que pensárselo mucho, te causa gran excitación cómo quedará y cómo reaccionarán, disfrutas del proceso de creación tanto como del producto final."
Y también va de esperanza, porque aunque ves como James es consciente de que siempre tendrá que vivir con su pasado, ha sido capaz de aprender a vivir con ello.
Me ha gustado mucho como James introduce cada capítulo, que lleva el nombre de una pieza musical elegida por él y que están entre sus favoritas, con una breve historia del compositor en cuestión. De una manera muy amena nos ilustra sobre sus vidas y obras, y pone en valor esta maravillosa música tan desconocida para la gran mayoría, en la que yo me incluyo, y sobre la que tenemos muchos prejuicios. Ojalá hubiese más personas como él, que se atreviesen a romper con los estereotipos y consiguieran hacer más accesible este arte para todos.
También me ha chocado mucho el lenguaje tan crudo y directo que utiliza el autor, sobre todo en las partes mas duras, para contarnos su historia. A veces me descolocaba y me pareció un tanto artificioso. Después he visto algunas entrevistas que le han hecho al autor y no se ha expresado así, supongo que en el libro pretendía captar la atencion del lector, aunque en mi caso como he dicho me ha echado un tanto para atrás en algunos momentos.
A excepción de esto, es un libro que me ha encantado y ha abierto mi mente en muchos aspectos, sobre todo musicales.
"Ahora sé que la música cura. Sé que me salvó la vida, que me mantuvo a salvo, que me dio esperanza cuando no la había en ningún otro sitio."












