domingo, 9 de febrero de 2020

EL DOLOR DE LOS DEMÁS - MIGUEL ÁNGEL HERNÁNDEZ


 


    Título original: El dolor de los demás, 2018    
       
     Tapa blanda: 312 páginas

     Edición: Anagrama

      ISBN: 978-8433998576

      Precio: 16,55 € (ebook 10,44 €)

      Puntuación: 8/10






   Nochebuena de 1995. El mejor amigo de la infancia del autor, Nicolás, asesinó brutalmente a su hermana Rosi, para luego huir y acabar suicidándose saltando por un barranco. El lugar: un caserío en la Huerta en Murcia. El motivo: desconocido y que los implicados en este atroz crimen se llevaron a la tumba. Una huella imborrable en las vidas de todos los que lo vivieron y que después de más de los más de veinte años transcurridos desde entonces continúa siendo toda una incógnita.


   El autor, después de que otro colega escritor publique un libro de temática parecida a la que él planeba dedicar su próxima obra, empieza a sentir la necesidad de escribir sobre este fatídico hecho, que lleva relegando al lado más recóndito de su memoria más de veinte años, y del que ha llegado la hora de hablarnos, para así dejar atrás esa parte oscura de su vida. Es consciente de que le va a resultar muy difícil poder hallar, después de tanto tiempo, un solución al misterio y de que le va a ser complicado acceder a los informes judiciales y policiales del caso, además de que los vecinos y familiares que vivieron aquellos días tampoco van a ser con mucha probabilidad fuente de información novedosa, pero ello no es obstáculo para que el escritor no ceje en su empeño.


   "Mientras hojeaba los periódicos aquella mañana experimenté una melancolía extraña. Más que recordar el mundo del pasado, tuve la sensación de conocerlo por primera vez."


   La investigación le llevará varios años y no estará exenta de obstáculos, lo que llegará a poner en peligro la publicación de esta historia. Por el camino, el autor, también tendrá algún que otro golpe de suerte y la ayuda de algunas personas que, finalmente, conseguirán que esta historia llegue a ser publicada.


    "Qué fácil era ahora guardar esas imágenes sin acudir a las fotocopiadoras y tener que pedir permiso a los bibliotecarios, que siempre miraban con celo los documentos, como si la historia les perteneciera."


   El libro se divide en seis partes y estas a su vez en capítulos, y en cada uno de éstos el autor avanza en la historia tanto en el pasado como en el momento de su investigación, y ésto nos ayuda a situarnos mejor en el desarrollo de la historia.  Los capítulos son cortos y su lectura es muy ágil, lo que no significa que no esté plagada de reflexiones, ya que el escritor nos muestra todo lo que siente, vive y piensa durante el proceso de escritura. Y este ejercicio lo hace desde la verdad, siendo sincero con nosotros y consigo mismo, con lo que consigue que empaticemos con él desde el primer momento.

   Este libro de no ficción ha sido todo un descubrimiento y aunque al final las incógnitas no quedan resueltas, el autor sí consigue reconciliarse con su pasado y con sus orígenes. Porque el autor lleva toda su vida huyendo de sus raíces, no se identifica con el modo de vida de su Huerta natal y el ejercicio que realiza en esta obra de retrospección le ayuda a valorar de otra forma todo lo vivido durante su juventud.



   Desde el momento en que leí la sinópsis, a mí mente acudió la maravillosa A sangre fría, y de ésta bebe (lo indica el autor en un momento de la narración) entre algunas otras; pero, aunque está muy bien escrita y cumple perfectamente su papel de obra de no ficción, no representa ese terremeto emocional que consigue que sientas la obra que Capote regaló al mundo y uniendo el hecho de que las incógnitas no son resueltas impide que le de una puntuación más alta. 

   Es un libro que puede gustar a multitud de lectores al estar basado en un hecho real, impactante y lleno de misterio. 


   "La diferencia es que yo sabía, o creía saber, que los monstruos no existen. Al menos, no separados de las personas que los transportaban."




                                                                   
                                                                       MIGUEL ÁNGEL HERNÁNDEZ




   Escritor y profesor de Historia del Arte en la Universidad de Murcia. Autor de varios ensayos, también es autor de libros de ficción como sus novelas Intento de escapada y El instante de peligro.



domingo, 2 de febrero de 2020

EL FERROCARRIL SUBTERRÁNEO - COLSON WHITEHEAD

    

    Título original: The Underground Railroad, 2016    
       
     Tapa dura: 320 páginas

     Edición: Literatura Random House

     Traducción: Cruz Rodríguez Juiz

      ISBN: 978-8439733003

      Precio: 18,90 € (ebook 9,49 €)

      Puntuación: 7/10





   Esta novela es la que he leído para cumplir la "Un libro que tenga más de 20 letras en su título" premisa correspondiente al mes de enero del #Reto20Pecera.


   La novela comienza con el rapto de Ajarry abuela de Cora, la protagonista de esta historia, de su poblado natal en África para ser vendida posteriormente en varias ocasiones y acabar como esclava trabajando en la plantación Randall en el estado de Georgia en EEUU a principios del siglo XIX.


   "El capitán alternaba las adquisciones para no acabar con un cargamento de un único temperamento y cultura. A saber qué tipo de motín podrían tramar los cautivos de compartir un idioma común."



   Después de la muerte de su abuela y tras la huída de su madre, Mabel, de la plantación; Cora se queda sola al cuidado de su única posesión "heredada" de su abuela, un trozo pequeño de tierra adyacente a la cabaña donde ha habitado su familia y que les ha servido desde entonces para tener una pequeña huerta con la que poder alimentarse algo mejor y tener la sensación de poseer algo en la vida.


   Durante uno de los escasos divertimentos que tienen en la plantación César, un esclavo venido del norte, entabla conversación con Cora y le propone huir juntos. Después de negarse ante su primera propuesta, Cora decide escapar finalmente tras ser terriblemente azotada por intentar defender a un niñode su horrible y cruel castigo.





   "El trabajo esclavo a veces consistía en hilar, sí; pero la mayoría de las veces no. Ningún esclavo se había desplomado muerto sobre una rueca ni lo habían matado por un hilo enredado. Pero nadie quería hablar de cómo funcionaba de verdad el mundo. Ni nadie quería oírlo."

   Ese será el comienzo de una larga y desesperada huída, que la puede conducir a un final terrible si es capturada y que la llevará por diferentes estados y que llevará a cabo gracias al "ferrocarril subterráneo", una red ferroviaria bajo tierra, cuyos andenes de acceso se encuentran al cuidado de "jefes de estación", blancos afines al movimiento antiesclavista, que toman contacto con los esclavos y los ayudan a escapar de su injusta y desesperada vida como esclavos.




   "Los otros estudiantes decían cosas horribles de la población de color de Boston, de su olor, de sus carencias intelectuales, de sus impulsos primitivos. Sin embargo, cuando sus compañeros de clase aplicaban los filos a un cadáver de color, colaboraban más en la causa a favor de su progreso que la mayoría de los altruistas abolicionistas. Al morir, el negro devenía ser humano. Sólo entonces era igual al hombre blanco."
 

   Cuando comencé la lectura de este libro lo hice con la recomendación de varios buenos lectores amigos míos y cuya opinión sobre la calidad de una obra es para mí un aval seguro. Y no es que en esta ocasión se hayan equivocado, porque el libro está bastante bien, pero a mí no me ha entusiasmado. No lo ha hecho porque he visto unos cuantos defectos, o que al menos para mí lo son, que me han hecho no vivir esta historia como debe ser.



   Me ha faltado que los personajes tuvieran su propia voz, su propio lenguaje y manera de expresarse. Creo que eso le habría dotado de más veracidad al texto y habría ayudado a tener una mejor experiencia lectora.


   También hay algún capítulo dedicado a algunos personajes que no tienen ningún tipo de peso en la historia y a la que no le aportan prácticamente nada. Me hubiera gustado que esas páginas extra se hubiesen aprovechado para redondear la narración.


   Si me ha gustado mucho que el autor transfome el concepto del verdadero "ferrocarril subterráneo", que no existió realmente como túneles clandestinos subterráneos que conectasen los distintos estados utilizados para liberar esclavos y llevarlos al norte, tal como aparece en el libro, sino que fue una red de personas o "jefes de estación" que ayudaban a los esclavos en su huída, dándoles cobijo, información y toda la ayuda necesaria para poder culminar con éxito su liberación.


   Es un libro que nos ayuda a vislumbrar parte del movimiento antiesclavista que tuvo lugar en Estados Unidos durante la primera parte del siglo XIX, desde el prisma de los esclavos y que da a conocer la odisea que tenían que llevar a cabo, llena de peligros y penalidades para poder conseguir aquello que todo ser humano debería poseer sólo por hecho de serlo: la libertad.


   "Los blancos habían llegado a estas tierras para empezar de cero y escapar de la tiranía de sus amos, igual que los negros libres habían huído de los suyos. Pero los ideales que enarbolaban para sí, se los negaban a otros."
  

   "Qué mundo este, pensó Cora, que convierte una prisión en tu único refugio. ¿Había escapado del cautiverio o caído en sus redes: cómo describir el estatus de un fugitivo?. La libertad era una cosa que iba cambiando según la mirabas, igual que el bosque de cerca está repleto de árboles pero desde fuera, desde la pradera, muestra sus límites de verdad. Ser libre no tenía nada que ver con las cadenas o el espacio que tuvieras." 


   "-La fiebre llega en los barcos -explicó Ridgeway. Desde las Indias Occidentales, desde el lejano continente negro, a la estela del comercio-. Es el impuesto en humanos al progreso."




                  COLSON WHITEHEAD

  


  Escritor y novelista estadounidense autor de seis novelas de ficción y dos libros de no ficción ganador del National Book Award y del Premio Pulitzer de Obras de Ficción por su novela El ferrocarril subteráneo.    

miércoles, 8 de enero de 2020

MORIREMOS POR FUEGO AMIGO - JUAN MANUEL SANTIAGO

 

    Título original: Moriremos por fuego amigo, 2019    
       
     Tapa blanda: 500 páginas

     Edición: Cazador de ratas

      ISBN: 978-8417646554

      Precio: 19,00 €

      Puntuación: 6/10







 En primer lugar tengo que dar las gracias a Masa Crítica, Babelio y Cazador de Ratas Editorial por haberme dado la oportunidad de leer este ensayo con el envío del ejemplar, editado en tapa blanda con solapas y muy cómodo para su lectura.


   "Distinguir entre ensayo y narrativa es a veces una cuestión de enfoque, un ejercicio meramente retórico: todo, incuso la muerte, forma parte de la vida, y ambas, la vida y la muerte, que no dejan de ser cosas que pasan, están muy presentes en este libro, que no pretende sino dejar constancia documentada de esas vidas y esas muertes que no aparecerán en las historias oficiales de la literatura pero maldita falta que hace, pues nos han forjado a fuego como frikis, como aficionados, como lectores, como espectadores, como amigos, como enemigos, como amantes, como troles."


   En este libro Juan Manuel Santiago ha recopilado ensayos, prólogos y entrevistas, hasta un total de 32 que  escribió a lo largo de los años noventa del siglo pasado y primero de los dosmil. Porque el autor vivió el resurgir de la ciencia ficción y la fantasía en la literatura española que se produjo durante aquellas fechas y desde entonces hasta ahora, ha desemeñado diferentes oficiones que, más o menos relacionados con el tema, le han hecho continuar, aunque a veces de manera intermitente, en el mundillo.
   Yo no viví esa época, por lo que muchas de las referencias a escritores, publicaciones y demás no me suenan de nada. El mismo autor reconoce en el prólogo que habrá multitud de lectores que no se sientan identificados con las mismas.


   Mi relación con la literatura de fantasía en general y la ciencia ficción en particular, es escasa. No porque no me guste, sino porque temo no entender toda la terminología técnica y científica que a veces le acompaña. Esto se debe a que en mi adolescencia intenté leer Contact de Carl Sagan, y no pude pasar de las primeras 50 páginas abrumada por las disquisiciones científicas que se escapaban a mi entendimiento. Desde entonces, un tanto traumatizada, sí he leído algo de fantasía, pero hasta hace muy poco no me aventuré a leer ciencia ficción. Esta vez he empezado por los clásicos, Un mundo feliz y Crónicas marcianas, son ejemplos de novelas que me han ayudado a perderle el miedo a este género. Pero aún me queda mucho que leer para poder estar al nivel de disfrutar de este ensayo como se merece.


   Porque se nota al leer los diferentes textos que el autor domina completamente el tema y para los lectores avanzados y que vivieron esta época dorada en primera persona seguro que es una gozada leer este libro. Porque se van a sentir identificados, van a reconocer a los autores que se nombran y seguramente, habrán leído muchas de las obras que se citan en el mismo.


   Está escrito de una forma amena y entretenida, con un lenguaje claro y sencillo, de tu a tu, como si estuvieses escuchando a un amigo relatarte sus historias, lo que me ha ayudado a continuar su lectura, aún cuando muchas veces me sentía perdida por mi desconocimiento.

   En definitiva, para frikis de la ciencia ficción y la fantasía es un ensayo que disfrutarán por sus muchas referencias e información, y si encima vivieron esos momentos siendo parte del fandom lo disfrutarán aún más.
   



     JUAN MANUEL SANTIAGO

   Comenzó de adolescente en el fandom, en cuyo seno ha ejercido casi todas las responsabilidades y ocupaciones imaginables: fan de base, contertulio, reseñador, ensayista, autor de relatos, faneditor, columnista, director de revista, jurado de premios, antologista, moderador de foros de internet y, en los últimos años, corrector de estilo, informador de manuscritos, redactor de paratextos y conferenciante. Todo ello lo ha convertido en una especie de memoria viva del fandom de los años noventa y le ha proporcionado los premios Ignotus y Mención Alfredo Benítez por sus ensayos.

SI VOLVEMOS A VERNOS, LLÁMAME GWEN - GERMÁN SÁNCHEZ ESPESO




    Título orig: Si volvemos a vernos, llámame Gwen, 2019  
   
     Tapa blanda: 460 páginas

     Edición: Drácena

      ISBN: 978-8494906732

      Precio: 23,70 € (ebook  6,64 €)

      Puntuación: 9/10







   En primer lugar tengo que dar las gracias a Masa Crítica, Babelio y Drácena Ediciones por haberme dado la oportunidad de leer esta novela  con el envío del ejemplar, editado en tapa blanda con solapas y muy cómodo para su lectura.

    Ya el título de la novela promete por original... y es que comienza con el protagonista, Chowder Marris, apuntando con una pistola al teniente Pisciotta de la polícia de Nueva York en su propio despacho. Del qué le ha llevado a Chowder hasta esta situación es de lo que trata esta novela. 


   "Por necesidad, un policía tiene que ser un poco filósofo. Nosotros sabemos de las miserias humanas más que nadie."


   Así vamos conociendo de primera mano la azarosa y agitada vida de este aspirante frustrado a guionista de cine. Chowder es un personaje extravagante (como extravagantes son sus guiones de los que podremos leer un resumen en las notas al pie según van apareciendo en la narración), alcohólico,  que, con la excusa de ser un guionista de éxito en ciernes, ha ido camelando a las diversas mujeres que lo han mantenido y que han marcado, normalmente para mal, las etapas de su vida. Porque Chowder es una persona cuya existencia transcurre porque sí, por pura inercia.


    "A él siempre la había resultado más cómodo el silencio. Las palabras, en el amor, podían ser inexactas. traidoras. Sin embargo, las miradas expresaban todo lo que la otra persona deseaba descubrir en ellas."

 
   "No había sido capaz de amar porque ella nunca había recibido amor, y el amor se aprende como se aprende un idioma."


   Las escenas de sexo con cada una de las mujeres que aparecen en su vida son relatadas de manera directa y, a veces, hasta de forma cruda y repugnante; y son parte esencial del desarrollo de la historia. Porque el sexo es utilizado por el autor como catalizador para explicar la evolución del personaje y de sus motivaciones; lo dota de valor ritual, consiguiendo de esa forma convertirlo en una parodia que añade algo de humor a la lectura.

   La narración, que comienza a un paso del fin de la historia, va dando saltos en el tiempo, sin orden aparente, a lo largo de la vida adulta del protagonista, ya que de su infancia y adolescencia sólo tenemos algunas pinceladas, volviéndo de forma recurrente hasta ese punto de inflexión con el que comienza el libro para hacer así evidente el valor trascendental de dicho instante. Esto, que tan caótico parece en un primer momento, le infunde al relato de personalidad y ayuda a comprender al lector  el por qué de los actos y los complejos sentimientos de Chowder: su vida vivida a salto de mata, sus lagunas mentales debidas a su alcoholismo, su desarraigo y apatía, en definitiva, su desesperación. Porque la vida de Chowder es la historia de un fracaso, continuo e inevitable. 


   "-El mundo ha sido testigo de muchas locuras de los hombres- había añadido Pisciotta con su estilo de no abordar los asuntos directamente-. Manhattan es una de las que más aprecio- Viendo los rascacielos, opino que los seres humanos no merecerían morir. Pero cuando recorro las calles y observo a esos seres de cerca, opino que lo que tenían que haber hecho era quedarse en las copas de los árboles."


   Aunque no todo en él es oscuro, ya que en algunos momentos y cuando más acorralado está, sale la persona sensata que pudo haber sido y no fue, ya sea por su falta de formación y valores, como por su dejadez y entrega a los más bajos placeres e instintos.


   Todo esto se entremezcla con varios interrogantes que acabarán confluyendo de manera magistral, debajo de las capas superpuestas que componen esta novela. Un ejercicio de maestría literaria al alcance de muy pocos. Porque esta historia, que se desarrolla casi en su totalidad en la ciudad de Nueva York, nos recuerda a lo mejor de Auster, tanto por el escenario escogido como por la forma de vertebrar la narración. Me ha recordado sobre todo a su última novela 4, 3, 2, 1, en la que diferentes existencias vitales de un mismo personaje, acaban en la mente del lector por fundirse en una sola. Esa, la sensación de haber leído varios libros en uno, es la misma sensación que produce la lectura de esta magnífica novela.


   "-Debo confesar que desconfío de las religiones. También de las religiones modernas.
   -¿Religiones modernas?
   -Si. El neoliberalismo, el psicoanálisis, el marxismo, el periodismo... Antes se exigía fe en la estupidez divina, ahora en la estupidez humana."



                         GERMÁN SÁNCHEZ ESPESO

   Escritor español ganador de Premio Nadal en 1978 con su obra Narciso. Si bien en su obra figura algún poemario y algún ensayo, casi toda su producción es novelística, diferenciandose una primera época como novelista experimental hasta sus últimas novelas de fuerte acento neoyorkino.